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Puebla, Puebla.- Una mujer de 59 años de edad murió el sábado a la media noche en el Hospital Universitario, luego de recibir un disparo de arma de fuego en el cuello que provocó que se desangrara. La Procuraduría General de Justicia ya investiga el caso, y por el momento, el móvil del crimen parece ser el robo de un vehículo.
Sin embargo, se sabe que la hoy finada y su esposo, quien resultó con el dedo meñique de la mano izquierda destrozado, solo iban pasando por el lugar cuando el probable responsable intentaba apoderarse de un Nissan Tsuru, que no pudo arrancar para posteriormente activar la alarma.
Los hechos se registraron el sábado aproximadamente a las 23:00 horas, en la 35 Poniente y la 17 Sur, en la colonia Reforma Agua Azul, luego de que un sujeto de baja estatura y armado con un rifle de asalto que cubría con una cobija, intentara apoderarse de una camioneta que estaba estacionada cerca de un negocio de tacos.
Tras amagar al encargado y enterarse de que el vehículo no era suyo, amagó al chofer de un Nissan Tsuru de color blanco que pasaba por el lugar, el sujeto disparó al parabrisas y obligó así al dueño a que bajara y le entregara tanto las llaves de la unidad como su teléfono móvil.
Pero al no poder escapar en dicho automotor, el asaltante bajó y amagó al matrimonio que viajaba en una camioneta Caravan de color azul. Primero disparó al cofre; el proyectil atravesó el motor, el tablero y lesionó al hombre de 62 años en la mano.
Fue en ese momento que el lesionado, en una reacción para proteger a su mujer y a él mismo, se echó de reversa, pero el agresor empezó a disparar varias veces, logrando herir a la mujer en el cuello para luego escapar a pie del lugar, mientras envolvía el arma en una cobija.
El agraviado condujo de inmediato hasta el Hospital Universitario, pero minutos más tarde, personal del área de Urgencias, confirmó el deceso de Blanca Lilia Sánchez Lemus, por lo que intervino la fiscalía de Homicidios.
Aunque no se ha dado a conocer de manera oficial, trascendió que en el lugar de los hechos, los peritos embalaron al menos 15 cartuchos percutidos de rifle AK-47 o cuerno de chivo, además de que se ordenó el aseguramiento del Nissan Tsuru y de la camioneta Caravan.