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Puebla, Puebla.- Ciento cuarenta y cinco títeres, así como marionetas, son las que conforman el segundo acto de la exposición temporal “Rosete Aranda Espinal” y Guiñol de la Época de Oro del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), que desde el pasado 14 de marzo ha sido visitada por os poblanos en San Pedro Museo del Arte.
Son piezas únicas, elaboradas por reconocidos artistas y hábiles artesanos que forman parte de la memoria histórica del teatro de títeres en México, cuyo auge fue de 1930 a 1961, cuando se mantuvo activo el “Teatro Carpa Rosete Aranda”, mismo que brindaba presentaciones en las afueras de los mercados, escuelas y plazas públicas que contribuyeron a la creación de una identidad, así como a la educación de la gente que no tenía acceso a las escuelas.
“Por ejemplo la parte de la Independencia en donde tenemos a todos los personajes, al padre Hidalgo, Morelos, Aldama, para eso se utilizaban justamente, se hacían montajes escenográficos, en donde los niños y los adultos aprendían de eso, hay algunas piezas que también tienen que ver con obras clásicas de la literatura española sobre todo y cuentos como: Aladino, Blanca Nieves y los Siete Enanos y al final es parte de esa tradición escrita que en su momento se volvió clásica porque los títeres fueron antes del cine, antes de otros medios de entretenimiento y fueron el vehículo para esa educación diagonal entretenimiento”, señaló la Directora de Museos, Ana Martha Hernández Castillo.
En esta muestra, los visitantes pueden observar diversas representaciones como: La Conquista de México, Castas Novohispanas, La Independencia de México, Intervención Francesa, Fiestas Mexicanas, Chinas Poblanas, Cuentos Infantiles, entre otras.
“Se está proyectando un video con imágenes antiguas y algunos pies de foto en donde nos habla de esta tradición de los Rosete Aranda, los títeres de carpa y la inclusión de por ejemplo Lola Cueto que es la persona que hacía los vestidos, es un poquito de historia tratamos de que no sea muy cargada para que la puedan entender, comprender y valorar lo que estamos viendo acá, muchas veces dicen son títeres si pero es un procedimiento muy complicado el que manejaban ellos para hacer los títeres con unos movimientos mucho más naturales, hay títeres que tienen hasta 19 hilos, mueven ojos, mueven boca, entonces es realmente un proceso muy interesante”, afirmó Hernández Castillo.
La colección que tiene en comodato el Ejecutivo Estatal está conformada por mil 400 títeres y guiñoles que poco a poco irán mostrando en el museo para conocer este fenómeno dialéctico ya que “no es lo mismo saberse mexicano que verse representado como tal, en un teatro de marionetas”.