Este miércoles inicia la temporada de cuaresma para la fe católica, la cual representa el tiempo litúrgico de preparación para la Pascua.
De acuerdo a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), durante esta temporada se prevé la comercialización de más de 215 mil toneladas de productos del mar, entre el 22 de febrero y el 8 de abril, lo que representa un incremento de 2 mil 500 toneladas diarias con respecto al año pasado.
En un comunicado, la dependencia informó que el 70 por ciento de la estimación se destinan a cubrir la demanda de los estados de México, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Morelos, Distrito Federal y su zona conurbada.
A pesar del incremento en el volumen de venta, México no está catalogado como uno de los países con mayor consumo de pescado, ya que en promedio al año el consumo per cápita alcanza solamente 9.5 kilos, en tanto que a nivel mundial este es de 17 kilogramos.
En el caso de Puebla, de acuerdo a un pequeño sondeo realizado por Grupo Tribuna Comunicación, los precios de algunos productos comienzan a presentar incrementos de hasta 23 por ciento, sin embargo, los costos varían dependiendo del establecimiento en que se comercialicen.
El observatorio del consumidor de la Procuraduría Federal del Consumidor, recomienda consultar en al menos tres establecimientos el costo de los productos, ya que en “temporada alta” las variaciones entre las distintas variedades de pescados y mariscos van desde 8.5 hasta 150 por ciento.
Algunos de los precios consignados son los siguientes:
| Mojarra |
$31.50/Kg. |
| Camarón chico sin cabeza |
$94/Kg |
| Filete blanco del Nilo |
$69 paquete de 500g |
| Pulpo entero |
$92/Kg. |
| Camarón pacotilla |
$154/Kg. |
| Jaiba |
$53/Kg. |
Algunas recomendaciones para adquirir los mejores productos, con respecto a frescura y manejo, tienen que ver con las instalaciones de los establecimientos así como el aspecto de los propios productos.
Se debe comprar en establecimientos higiénicos y con equipo necesario para la conservación.
Evitar adquirir alimentos en puestos ambulantes que escapan a todo control sanitario, ya que su manejo requiere de una temperatura específica para no echarse a perder.