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Puebla, Puebla.- El olor a humo y madera quemada y los estragos sufridos tras el incendio que la noche de este martes sufrió el templo de Santa Mónica, ubicado en la calle 5 de mayo entre 16 y 18 oriente, no han sido obstáculo para que los fieles acudan a venerar al milagroso Señor de las Maravillas, imagen que no sufrió daño, pese a la cercanía del fuego.
De acuerdo a Rubén Bairán, representante de la feligresía en el templo, aunque no se ha dado a conocer de manera oficial la causa del siniestro, todo indica que fue provocado por un corto circuito que encendió una tubería de PVC, aledaña al sitio en que está colocada la urna del Señor de las Maravillas.
El incendio consumió una tercera parte del lienzo de la virgen María así como la imagen que representaba la sexta estación del Vía Crucis.
La urna que protegió a la imagen se “chamuscó” en el costado derecho y los vidrios reventaron, sin embargo la escultura permanece sin daño alguno, para tranquilidad de los fieles que desde temprana hora esperaron poder ingresar al templo.
El templo ya fue abierto para permitir el ingreso a los fieles, una vez que se realizó la valoración por parte del personal de protección civil.
En las próximas horas se espera la llegada de peritos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes evaluarán los daños y determinarán las acciones correspondientes.
Cabe recordar que el templo de Santa Mónica fue fundado en 1682, bajo el patrocinio del Obispo Manuel Fernández de Santa Cruz, originalmente operaba como orfanato para niñas pobres y posteriormente se destinó como convento para las religiosas Agustinas (1688)
El inmueble cuenta con una decoración neoclásica de la segunda mitad del siglo XIX, oleos de la época barroca muy representativos como la “Muerte de Santa Mónica” o la “Alegoría de la Orden Agustina en la Fundación del convento”
Pero sin duda la “perla” del mismo es la imagen del Señor de las Maravillas, originalmente “Señor de la Caída” cuya devoción trasciende el territorio poblano.