Ante la falta de interés de Paulina Rubio y de su esposo Nicolás Vallejo Nájera, mejor conocido como “Colate” para hablar sobre su aparente divorcio, los medios nacionales seguimos en la creencia de que esta relación en verdad está llegando a sus últimos días y que muy probablemente, pronto lancen la oficial noticia de su divorcio.
Sin embrago para seguir alimentando el rumor de este supuesto divorcio, aparentemente solicitado por la “Chica Dorada” ante su hartazgo de mantener a su maridito; Ahora ha trascendido que el matrimonio podría vivir una verdadera batalla ante la ley y todo va relacionado con el dinero. “No será un divorcio pacífico porque Pau defenderá la fortuna que ha hecho durante sus 30 años de carrera”, aseguró un amigo cercano a Pau al la revista TV Notas.
Y es que ahora también se dice que Colate quiere poner sus condiciones… ¿Alguien se imagina qué tipo de condiciones serán?...
Pau y sus adeudos fiscales.
Otro de los problemas que al parecer la Chica Dorada enfrentará en los tribunales es un adeudo de pago de impuesto en Estados Unidos.
La revista 'E!' publicaba el pasado fin de semana que Pau estaba teniendo problemas con Hacienda en Estados Unidos, pues al parecer, habría evadido el pago de impuestos de 2010 y 2011.
Según recoge esta revista, de no abonarse el pago íntegro de estos impuestos, que asciende a un total de 130.000 dólares, el Estado de Florida embargaría la residencia de la artista.
Asimismo Pau carga con una demanda por incumplimiento de contrato con la corporación Cultural Viva la Música, CMG Entertainment y el Fondo Mixto de Cultura de Boyacá. Tema que al parecer se ha reducido a que Pau tiene 45 días para llegar a un acuerdo o de lo contrario tendrá que irse a juicio.
Este último anunció fue una decisión tomada por la juez Abby Cynamon, quien escuchó los argumentos de ambas partes y después de estudiar los documentos y testimonios exhortó a los abogados a llegar a un acuerdo económico antes de iniciar el juicio, que podría ser en este mes o en marzo.
Sin embrago el abogado de la parte demandante no quiere acuerdo i quiere que un jurado determine el veredicto.
“Será el jurado el que determine si ella canceló el contrato y si lo hizo de una manera razonable”, dijo el abogado demandante Richard Wolfe, quien insistió a la juez que ha solicitado la fecha de inicio del juicio en repetidas oportunidades.
Cabe destacar que los demandante (el Fondo Mixto de Cultura de Boyacá, la Corporación Cultural Viva la Música y CMG Entertainment) alegan que la cantante incumplió un contrato y le reclaman una indemnización de al menos 985 mil dólares por daños y perjuicios, correspondientes a los gastos de organización del concierto. Del mismo modo argumentan que el espectáculo fue pagado por anticipado, al igual que todos sus gastos.
(Con información de telecinco.es y feeds.univision.com)