Para muchos el amor ideal seria comparable con una película romántica; sin embargo, para otros el concepto se deforma y se convierte prácticamente en una de terror.
Y es que de acuerdo con indicadores del INEGI (Instituto Nacional de Geografía y Estadística), en la Encuesta Nacional de Dinámicas al Interior de los Hogares (ENDIREH), en México dos de cada tres mujeres son agredidas física, emocional y/o psicológicamente en el transcurso de una relación estable de noviazgo, matrimonio o unión libre.
Además en la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo realizada en 2007, por el INEGI, a petición del Instituto Mexicano de la Juventud, 75 por ciento de jóvenes ha vivido algún tipo de violencia en sus relaciones de noviazgo de 7 millones 278 mil 236 individuos de comunidades rurales y urbanas, de entre 15 y 24 años.
Parejas desechables
El Sistema DIF municipal atiende mensualmente a 125 parejas por relaciones conflictivas, en las cuales se tocan tres temas predominantes: padres en proceso de divorcio, violencia intrafamiliar y atención suicida.
A decir de la psicóloga de dicha dependencia, Maribel González Ramírez, de no llevar una relación donde sobresalga la comunicación, una relación estable puede convertirse en conflictiva.
“La mala comunicación genera las relaciones conflictivas pues al no ponerse de acuerdo en algún tema, las parejas viven historias distintas, no hay una meta en común, no hay negociaciones”, refirió.
En ese sentido, comentó que para que exista el amor deben preponderar tres factores importantes: intimidad, pasión y compromiso.
En “las parejas actuales, en su mayoría desechables, el compromiso prácticamente se lo saltan y se van directamente a la pasión, incluso también la intimidad que no es más que el tiempo que se debe de invertir en conocer gustos, amistades y familiares de la pareja”, detalló.
Equidad de género
Por su parte, la doctora Carmen Lara Muñoz, profesora e investigadora de la Facultad de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), dijo que además del clima de valores en la actualidad, la equidad de género juega un papel muy importante pues la equivocada búsqueda de una mayor igualdad con los hombres, implica que a las mujeres se les trate de forma brusca.
Explicó además que en sus investigaciones ha detectado que a pesar de que ya ha existido violencia en el noviazgo, aceptan casarse pensando que van a cambiar.
“Uno de los datos que nos impresionó de la investigación fue que muchos de los casos de violencia que se revisaron habían empezado desde el noviazgo; es inconcebible que aun así se casen, en situaciones de maltrato, pensando que van a cambiar, sin embargo el problema es que continua e incluso puede aumentar”, subrayó.