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Ginebra, Suiza.- El Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU decidió hoy que una comisión independiente de juristas continúe investigando y documentando las graves violaciones de los derechos humanos en el conflicto de Siria, con vistas a que, en el futuro, los responsables puedan ser juzgados.
El grupo investigador, que actualmente preside el brasileño Sergio Pinheiro, seguirá siendo responsable de recoger y corroborar las denuncias sobre todos los crímenes cometidos desde marzo de 2011, cuando estalló la violencia política.
Esta resolución fue adoptada con el solitario voto en contra de Venezuela, frente a 41 votos a favor y 5 abstenciones, y garantiza que la comisión continuará al menos hasta el próximo septiembre, cuando deberá presentar un nuevo informe sobre el desarrollo de su trabajo.
La misión dada a los juristas incluye la investigación de todas las violaciones perpetradas, hayan sido responsabilidad de las fuerzas gubernamentales, paramilitares, milicias o de los grupos armados de oposición.
El mandato también menciona la necesidad de establecer si se han cometidos crímenes contra la humanidad.
El CDH pide en su resolución al Gobierno sirio que coopere con el equipo de juristas y que le autorice la entrada inmediata al país, así como el acceso sin restricciones a donde deseen ir.
El régimen de Bachar Al Asad ha negado de manera sistemática el permiso a los comisionados para visitar Siria, por lo que han debido recolectar la información a través de testimonios de víctimas, familiares, desertores y otros testigos de la violencia refugiados en los países vecinos o a través de skype con personas que permanecen en Siria.
El trabajo que realiza la comisión constituye el único de naturaleza jurídica -y con un mandato que emana de un órgano de Naciones Unidas- que está documentando las violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario en la guerra civil siria.
Desde su creación, en agosto de 2011, ha emitido y actualizado varias veces informes sobre sus hallazgos y ha recomendado, entre otras medidas, que se eleve el caso de Siria a la Corte Penal Internacional.
En previsión de que esto llegue a ocurrir, la comisión ha entregado tres sobres lacrados a la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, con la identidad de los considerados responsables de tales violaciones.
Esos sobre están guardados en un lugar seguro y sólo serán abiertos en caso de que la justicia, nacional o internacional, pueda intervenir.
Presente en la sala, el embajador de Siria ante la ONU, Faisal al Hamwi, criticó a los países árabes por apoyar la resolución, que fue presentada y defendida por Marruecos, y tildó a la Liga de Estados Árabes de haberse convertido en "cómplice" de una eventual intervención militar extranjera.
Acusó de forma directa a "Qatar y Turquía de insuflar esta crisis, enviando dinero, armas y combatientes" a la oposición.