Veracruz |

Puebla, Puebla.- Desde finales de febrero de 2013, los secuestros de migrantes indocumentados, en su mayoría centroamericanos, se reactivaron en la zona de Medias Aguas, en el estado de Veracruz, uno de los puntos más peligrosos para el tránsito del tren de carga conocido como “La Bestia”.
El albergue para migrantes “Hermanos en el Camino” en Ixtepec, Oaxaca, a cargo del sacerdote Alejandro Solalinde, hizo públicas las denuncias de varios transmigrantes que han sido testigos de levantamientos de personas en Medias Aguas, en el municipio de Sayula de Alemán, desde octubre de 2012.
Los defensores de migrantes hicieron una relatoría donde explican que el 2 y 3 de octubre del año pasado fue secuestrado un número indeterminado de personas a manos de 20 individuos armados que se decían ser parte del grupo delictivo Los Zetas. El día 28 de ese mismo mes hubo otro secuestro en el cual fue asesinado Carlos Martín Cerrato Bustos, lo cual fue relatado por su hijo que escapó del plagio.
Este año, el 12 de febrero, un grupo de secuestradores pedía una cuota en el tren de cien dólares por persona, y quienes no pudieron pagarlo fueron privados de su libertad. El 15 de febrero, otro grupo más fue atacado por treinta hombres que portaban armas de uso exclusivo del Ejército.
El pasado domingo 24 de febrero varios migrantes fueron secuestrados en Coatzacoalcos y liberados en Medias Aguas. El martes 26, un migrante que logró escapar denunció que varios camionetas se llevaron a un grupo de aproximadamente 400 personas. Todos los crímenes están integrados en la averiguación A.P.PGR/SEIDO/UEITMPO/138/2012.
Hasta el momento, aunque la Unidad Especializada en Investigación de Tráfico de Menores, Indocumentados y Órganos (UEITMIO) de la Subsecretaria Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la PGR ha comenzado con las diligencias e investigaciones, los colaboradores del albergue de Oaxaca consideran que las acciones no han sido suficientes. A pesar de que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ha dado acompañamiento a los migrantes que han logrado escapar, hasta el momento no se han hecho operativos para buscar a los indocumentados que fueron plagiados.
En un comunicado, los defensores culpan directamente al gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, por no haber cumplido la promesa que hizo en julio de 2011 al sacerdote Solalinde: en aquel entonces aseveró que cuidaría el corredor migratorio veracruzano.
El albergue pide a la PGR que encuentre a los centroamericanos plagiados; al Ejército y a la Policía Federal, que hagan operativos para garantizar la vida y la seguridad de los migrantes y, finalmente, al Gobierno federal, que cambie su política migratoria, de una de persecución a una de respeto y cumplimiento de los derechos humanos de los indocumentados.