30 niños de entre nueve y 13 años, hablantes de lenguas como huichol, maya, náhuatl, tlapaneca, hñahñu, zapoteco, tenek, chontal y totonaco entre otros, participaron en el Encuentro Nacional de Niños Lectores en Lengua Materna "Mi lengua, mi corazón", que se lleva a cabo en el municipio de Cuetzalan.
Como parte de las actividades para conmemorar el Día Internacional de la Lengua Materna (establecido por la UNESCO el 21 de febrero) se puso en marcha esta iniciativa que aglutina a pequeños de 25 estados (Oaxaca, Querétaro, Tlaxcala, Veracruz, Hidalgo, Morelos, Distrito Federal, Estado de México y Guerrero, entre otros) que pertenecen a los programas de Salas de lectura que fomentan este hábito entre los menores.
También participan representantes internacionales, hablantes de chino y ruso, ellos compartirán cuentos, leyendas y poemas en lengua indígena.
Elizabeth Solares Vázquez es una pequeña otomí del estado de México, habita en la comunidad de San Diego de los Padres y presentó una de las narraciones tradicionales de su comunidad, Ra Combate (El Combate) en ella se pueden conocer algunas de las tradiciones relacionadas con la siembra y los padrinazgos en la región.
“El Combate era una tradición en mi comunidad, como ofrenda para San Isidro Labrador, para tener buenas cosechas. Comienza desde que se siembra la primera semilla, bendecida el día de la Candelaria, cuatro meses después se le pone el primer abono y cuatro meses más salen los primeros frutos. Las personas que encuentran esas primeras mazorcas son nombradas padrinos de la cosecha”.
El principal propósito de este encuentro es el de reconocer, preservar y difundir el uso de las lenguas originarias, así como de promover su escritura entre los más pequeños.