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Puebla, Puebla.- “Yo no sabía si era una cosa entre mitad James Bond y mitad Mister Bean”, cuenta Pedro Miguel de La Jornada, relatando la historia de cómo llegó hasta recónditos lugares de Inglaterra luego de recibir un misterioso correo electrónico para ir por los cientos de cables diplomáticos confidenciales de la embajada de Estados Unidos.
El miércoles 27 de febrero se presentó en la Ibero Puebla el libro “México en WikiLeaks, WikiLeaks en La Jornada”, a cargo de Aurelio Fernández, director de La Jornada de Oriente; María Eugenia Sánchez Díaz de Rivera, investigadora; Pedro Miguel, de La Jornada, y Kristinn Hrafnsson, portavoz y periodista de WikiLeaks.
El libro es una compilación de los cables que fueron filtrados a La Jornada, con comentarios de varios periodistas y personas que estuvieron analizando los cables. Pedro Miguel relató que no fue fácil desenmarañar el sistema de códigos, abreviaturas y siglas de los archivos de Excel, por lo que tuvo que recurrir a sus “hackers de cabecera” para que lo ayudaran.
Además resaltó que La Jornada fue el sexto periódico del mundo, el segundo en español y el primero en Latinoamérica en difundir la información, la cual es sólo la de documentos de la diplomacia estadounidense en México.
María Eugenia Sánchez comentó la delicada situación en la que se encuentra WikiLeaks, ya que hay una gran cantidad de información que ya fue difundida pero se encuentra protegida por una contraseña, la cual se dará a conocer sólo si algo le pasa a alguno de los integrantes de la organización o si ésta ya inhabilita su función.
Durante su intervención, Kristinn Hrafnsson, quien habló en inglés con traducción simultánea para los que lo necesitaran, empezó comentando la difícil situación de WikiLeaks: además de que las grandes empresas y bancos han cerrado filas logrando cortarles 95% de su financiamiento, también son tratados como hackers y terroristas.
“Como periodista, cuando me dijeron terrorista me sentí ofendido, pero también un poco orgulloso. Estamos causando terror, sí, ¿pero a quién? A los gobiernos y empresas corruptos. Estamos del lado de la verdad y la justicia, del lado correcto de la historia”, y citó a Julian Assange quien recientemente dijo que preparan otro lanzamiento de cables próximamente, aunque se negó a dar detalles por cuestiones de seguridad.
El portavoz islandés de WikiLeaks dijo que la organización periodística comenzó como una plataforma segura para todos que tuvieran información que consideraran que debía ser conocida y difundida, y destacó que ninguna de sus fuentes ha sido atacada o lastimada por su colaboración directa con la organización.
WikiLeaks empezó en 2006 difundiendo documentos de Kenya, Costa de Marfil, banqueros de Islandia y Suiza, pero no fue sino hasta 2010 con el estallido del video de un ataque de soldados estadounidenses en Bagdad, Irak, que cobró tanta fuerza a nivel internacional.
A la pregunta de si vale la pena estar amenazado e incluso poder ir a la cárcel, Hrafnsson respondió que la peor cárcel es vivir en ignorancia. “Preferiría ir a la cárcel que vivir en ignorancia”.