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México, Puebla.- El 16 de enero aparecieron los cuerpos de dos niñas en las calles de Guatemala capital, y los cuerpos de otras dos mujeres fueron hallados en puntos distintos del país centroamericano.
De acuerdo a las cifras oficiales, tan sólo en 2012, fueron asesinadas más de 560 mujeres en Guatemala, mientras que en 2011 fueron 631 y 695 en 2010. A pesar de que en 2008 se aprobó una ley tipificando varios delitos contra las mujeres, además de crear tribunales especiales para estos crímenes, la violencia no ha disminuido.
Amnistía Internacional manifestó su preocupación ante la actitud de las autoridades que “ponen sistemáticamente en peligro la vida de las mujeres al no protegerlas ni garantizar que los responsables de los centenares de homicidios que se cometen cada año comparecen ante la justicia”, pues menos de cuatro por ciento de todos los feminicidios son resueltos.
El investigador de Amnistía para Guatemala, Sebastián Elgueta, denunció que hay miles de casos de asesinatos de niñas y mujeres de la década pasada que todavía siguen sin resolverse por la poca eficiencia. “Al no impedir la violencia, realizar investigaciones efectivas ni garantizar que los responsables comparecen ante la justicia, las autoridades guatemaltecas dan a entender que los abusos y asesinatos de mujeres están permitidos".
Una caso que evidenció la pobre actuación de las autoridades es el de Claudia Velázquez, una joven estudiante de 19 años que apareció muerta el 13 de agosto de 2005 con un balazo, y su caso sigue impune. En la investigación, se supo de fuertes irregularidades como la ausencia de pruebas a los principales sospechosos que delimitaran si dispararon o no un arma de fuego, entre otras.
Otro de los casos más impactantes es el de María Isabel Franco, violada y asesinada en diciembre de 2001 cuando tenía 15 años de edad. Su mamá, Rosa Franco, ha insistido para hacer justicia a su hija y por su lucha ha sido hostigada y amenazada de muerte por desconocidos.