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Puebla, México.- Cientos de poblanos procedentes de las diferentes parroquias comenzaron a llegar a la Basílica de Guadalupe para participar en la peregrinación anual al Santuario Mariano, el más grande de América.
En autobuses, bicicletas, o a pie, los peregrinos realizan el recorrido que año con año los acerca a la “emperatriz de las Américas”.
Desde Santo Tomas Hueyotlipan, cerca de 100 personas como don Pascual salieron el 8 de febrero para completar a pie los 129 kilómetros de distancia.
“Salimos desde el día ocho a las tres de la mañana, y así todos los días haciendo jornadas hasta las siete de la noche. La peregrinación se hace desde hace 63 años”, comentó Pascual Velázquez.
Otro grupo que participa es el ecuestre “Papantla”, que desde diferentes comunidades de Veracruz —como Coyutla, Francisco I. Madero, Caristains, Sombrerete, El Aguacate, entre otras— realizan en una semana el recorrido, aunque en esta ocasión, a decir de Anselmo Sánchez Vázquez, líder de la cabalgata, no fue buena porque murieron tres caballos.
“El trayecto es de ocho días a caballo. Desafortunadamente en esta ocasión se murieron tres caballos en el recorrido, no tuvieron la resistencia y aunque algunos ya habían venido, pues el clima les afectó.”
De la capital del estado uno de los grupos más numerosos es el de los comerciantes, que acompañados por una banda de música juvenil ofrecen un impresionante arreglo floral de más de 2 metros de alto, elaborado por ellos mismos.
“Venimos de diferentes mercados, como La Victoria, La Fayuca. Todos somos comerciantes y cada año venimos, desde hace 59 años, y traemos el cuadro de la virgen. Nos tardamos una semana en elaborarlo con flores artificiales y naturales, pero todos contribuyen”, destacó Bruno Silverio Gómez.
Historias de esperanza, agradecimiento, devoción y sobre todo amor, son las que se tejen este día en la basílica, lugar al que acuden los fieles poblanos para dar gracias por el regreso de familiares desde Estados Unidos, por la salud recuperada o para solicitar trabajo, solución de problemas o sólo el amparo de “la Morenita” del Tepeyac.