Este lunes, Leopoldo de Lara Valera hizo pública su renuncia al Partido Revolucionario Institucional (PRI) señalando, entre otras causas que lo llevaron a tomar la decisión, que las dirigencias del tricolor carecen de “sensibilidad y tacto para manejar un partido político”.
Asimismo, agradeció el apoyo que le mostró la militancia priista del 6º Distrito para que se registrara como aspirante a la candidatura a la diputación federal por el mismo, manifestando que “seguiremos haciendo política en el 6º Distrito”, donde señaló ocupar el primer lugar en las preferencias, pero –acusó- la dirigencia “manejó este proceso de acuerdo a los intereses de los grupos enquistados al interior del partido” otorgando la candidatura a Jorge Ruiz Romero, quien fue tesorero municipal durante la administración de Enrique Doger Guerrero (2005-2008).
Pese a que, señala, varios líderes del distrito mencionado le dijeron que “no apoyarían a otro candidato”, aseguró que sus aspiraciones no son mezquinas y la candidatura para él “no es un capricho” y para demostrarlo, indicó, el equipo que ha conformado en el 6º Distrito y él tomaron la decisión de apoyar a Leticia Jasso Valencia (Nueva Alianza) con la estructura de la organización que preside a nivel nacional, Factor Ciudadano.
De igual manera, tras asentar que no buscará la candidatura por otro partido, envió un mensaje al abanderado priista a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, alertando que “no tiene operadores políticos en el PRI que le garanticen el triunfo en Puebla”.
Fue claro al señalar que renuncia al PRI “porque ha dejado de enarbolar los temas de democracia y justicia social… porque lleva candidaturas muy cuestionadas y difíciles de vender en términos de mercadotecnia… -y, finalmente-, por un tema de congruencia y dignidad política”.
Por último, fustigó a la dirigencia del tricolor en Puebla, porque “desaprovechó una oportunidad histórica al no tener gobernador que lanzara línea”, lamentando que no estuvieran a la altura de las circunstancias por actuar a conveniencia pasando por encima de los estatutos. “La historia los juzgará en breve: el próximo 1 de julio”, remató.