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Actualmente se busca el amor con otros métodos, olvidando los viejos paradigmas de aquellas doncellas que siguen esperando la llegada de su príncipe azul.
Cuando escuchamos que dos personas están enamoradas, nos podríamos imaginar que sólo bastaron dos miradas, un imán que los atrajo y el acercamiento voluntario para que surgiera la flecha de Cupido e irremediablemente comenzara esa locura que invade al cuerpo y al alma de quienes empiezan a vivir una sensación perturbadora y letal llamada enamoramiento. Cuidado, no estoy hablando de sentir amor.
Actualmente existen nuevas maneras de enamorarse, lejanas a los viejos paradigmas de aquellas doncellas esperando la llegada de su príncipe azul.
1. ¿Se han percatado del rol que juegan recientemente las mujeres dentro de las relaciones de pareja? Cada vez son más las mujeres que realizan el cortejo y la declaración como tal, que pagan la cuenta, y no sólo la del café, sino la de otros lugares muy frecuentemente visitados por los enamorados. Es decir, se vale aplicarse al máximo antes de que otra rival se lleve el tan apremiado trofeo, y mira que la competencia es ruda. Partiendo de la premisa de que los galanes o los buenos partidos están escasos: son ellos los que ahora esperan las llamadas y se pueden dar el lujo de responder que no se encuentran en casa. Ante este panorama, no valen entonces los reclamos posteriores. Sin embargo, el resto de las mujeres que seguimos en espera de esa llamada, deseamos que esto se equilibre más adelante y que el porcentaje de hogares mantenidos por mujeres, disminuya.
2. ¿Han observado que la mayoría de los noviazgos no encaminan su destino hacia el matrimonio? La realidad es que ya casi nadie quiere casarse, y del tema de tener hijos, mejor ni hablamos. Los jóvenes están decidiendo irse a vivir juntos, pero sin ningún compromiso, concentrándose en sus carreras profesionales, viajando, y si acaso, adoptando una mascota. Se trata de pasarla bien, y cuando deja de ser divertido, cada quien para su casa.
3. ¿Se han fijado en la gran cantidad de solteros de entre 40 y 50 años que están optando por las relaciones tipo LAT (living apart together)? Esto significaría juntos pero no revueltos. Es decir, cada uno de ellos vive cómodamente en su casita, pagando cada quien sus cuentecitas y quedándose de vez en cuando en casa del otro, pero con la opción de que cuando las cosas se vuelvan poco afables, cada quien regresa a su espacio. Incluso, esta práctica tiene tanto éxito, que algunas casas ya están diseñadas para estas situaciones. Práctico y rico ¿o no? Apuesto que muchos lectores estarán imaginando su vida así.
4. ¿Ya se fijaron que el sexo erótico de la vida real sucede más rápido que en la películas? La pareja se conoció hace dos o tres horas y acto seguido están teniendo relaciones sexuales tan fugaces que olvidan tomar sus debidas precauciones. Pareciera que el tan afamado tema de los 80’S y 90’S, el SIDA, ya hubiera pasado de moda. Sin ningún temor, hombres y mujeres están logrando tener sexo sin amor, transformando una noche de diversión usual, en una salida al antro en donde el consumo de alcohol no tiene límite, ¿y del sexo?, creo que muchos de ellos a la mañana siguiente ya ni lo recuerdan.
5. ¿Se han fijado cómo se pasa de una relación a otra sin ningún tiempo de duelo? Esa persona por la ayer lloraban, hoy ya ni su nombre recuerdan. Sin cerrar ciclos, ni darse un tiempo de duelo, salen desaforados a buscar quien sustituya al compañero anterior. Si me preguntan por qué sucede esto, la dolorosa respuesta es porque no saben estar solos ¿terrible no?
Ahora me pregunto ¿en dónde quedó eso de juntos para toda la vida, contigo pan y cebolla, me pierdo en tus ojos y ahí quiero morir? En fin, creo que eso ya pasó y éste es el tiempo que nos tocó vivir. ¿Tu qué opinas?
Laura Gabriela Fabre Monsalvo
Psicoterapeuta y consteladora familiar
TEL. 888 47 55
lauragabriela31@gmail.com