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Puebla, Puebla.- El tianguis de Analco es conocido porque ahí se pueden comprar cachorritos. Perros recién nacidos, criollos o de raza, a precios económicos, en puestos informales o directamente de personas que estacionan sus automóviles en las calles que rodean el parque de la iglesia.
Sin embargo, aunado a las quejas de muchos propietarios de que estos animales mueren a los pocos días de haberlos comprado, la procedencia de los cachorros se origina de animales encerrados, casi sin comer, sin vacunar, deshidratados, enfermos, estresados y muchas veces mutilados sin cuidado para que parezcan de una “raza fina”. Los precios de los perros apilados en cajas e incluso peceras van desde los 100 hasta los cinco mil pesos.
Leticia Tovar, de la Fundación Dejando Huella y del Consejo Ciudadano de Derechos de los animales del municipio de Puebla, dice que lo más importante es la demanda. Esta crianza clandestina y venta irregular continúa principalmente porque las personas siguen comprando, con tal de ahorrar, a comerciantes en la calle.
Otro de los problemas es la falta de regulación respecto a los animales, pues estos son tomados legalmente en el estado como “objetos” propiedad de su dueño, pues en Puebla el maltrato animal se considera una falta administrativa y la multa no es muy grave. Actualmente sólo seis municipios de la entidad tienen un reglamento de tenencia responsable de perros y gatos: San Pedro Cholula, San Andrés Cholula, Tehuacán, Tochimilco, Atlixco y Puebla en el Coremun.
Es necesario regular tanto la venta como la reproducción, pues una hembra que tenga aproximadamente dos camadas al año de cuatro perros cada una, donde la mitad sean hembra, creará una pirámide de cuatro mil 273 cachorros en siete años.
Letty comenta que muchos de los perros que se compran en Analco terminan en la calle –si tienen suerte son regalados porque 70 por ciento de los cachorros terminan en lugares distintos. Cuando los dueños se dan cuenta de que los perros no son de la raza prometida en muchos casos los abandonan en la calle. La mayoría de estos animales no tienen vacunas, están deshidratados y estresados por lo que mueren a los pocos días, de acuerdo al doctor Arturo Gutiérrez Galván, Director del Departamento de Protección y Control Animal municipal.
El problema para encontrar los lugares donde se reproducen a los perros –donde a veces tienen a las hembras pariendo cada seis meses y cuando ya no son fértiles las echan a la calle– de acuerdo al doctor Arturo, es que se van moviendo. Si un vecino hace una denuncia de que en una casa hay muchos perros, cuando llegan las autoridades hay sólo dos o tres. Tienen tiempo para irse y simplemente se van cambiando de lugar, explica.
En Puebla lo que se busca para erradicar el maltrato y venta irregular de animales es la creación de un Mercado de Mascotas, emulando el modelo adoptado en León, Guanajuato, y en Querétaro, según lo explicado por el doctor Gutiérrez.
También se está trabajando para elevar las multas, pues actualmente lo que tiene que pagar una persona por tener a los perros en la calle es sólo de $145, lo que hace muy fácil que los vendedores la paguen y recuperen a los cachorros. “Queremos que el Coremun aumente la multa para que no los recojan, y los perros se los podamos dar a las protectoras mediante convenios”. A pesar de que es un gran problema que involucra a varias instancias gubernamentales como la Profeco, la Sagarpa y la Secretaría General de Gobierno, el doctor Arturo espera que durante esta gestión al menos puedan sentarse las bases para regular la venta y castigar más duramente a quien tenga a los animales en condiciones de tortura y maltrato.