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Puebla, Puebla.- Anoche se celebró la boda de Francisco Ramos Montaño y Mariana Moguel Robles que atrajo la atención de la clase política de una nueva generación, porque muchos invitados eran jóvenes hijos de funcionarios diputados o amigos de la pareja.
La boda religiosa se llevó a cabo en la Iglesia de Santa María Tonanzintla, que fue adornada con flores blancas desde el atrio hasta el altar donde llegó la pareja para celebrar el enlace.
La paz del pueblo se vio alterada por la llegada de camionetas de Seguridad Pública y hasta del Estado Mayor, ya que dicen vendrían funcionarios federales. Sin embargo a la misa solo pudieron ingresar familiares y amigos, las rejas de la iglesia fueron cerradas por seguridad.
Se colocó alfombra para el ingreso de la novia, quien fue entregada por sus padres Miguel Moguel y Rosario Robles. Por parte del novio estuvieron padres y hermanos.
Debido al tamaño de la iglesia, se tuvo un sistema de sonido interno para los coros y la música. Además de la marcha de Mendelsshon la entrada y salida, la misa fue armonizada con fragmentos de la Novena Sinfonía de Beethoven y el adagio de Albinon.
La misa fue oficiada por el sacerdote Antonio Camacho de la Ciudad de México quien resultó ser tío de la novia y aceptó venir a casar a Puebla a la pareja.
Al término de la misa ya era de noche y con el fondo musical de una “noche de verano “, salieron los novios quienes fueron recibidos por una luna llena que dejó asombrados a los visitantes del Distrito Federal.
Entre los amigos políticos que se vieron en la iglesia estaba Mario Marín García, Alberto Jiménez Merino y Ricardo Urzúa
Los novios tuvieron la tradicional lluvia de arroz que fue entregado en conos por los padrinos que fueron familiares.
Al igual que la pareja, Rosario Robles, quien vistió un vestido largo y negro igualmente fue muy felicitada por la boda de Mariana, su única hija.
Francisco Ramos Montaño, tiene 32 años y desde el 2003 inició su carrera política y alternó con cargos políticos y universitarios, fue director del Instituto Poblano de la Juventud y diputado del sexto distrito en la LXI legislatura donde tuvo responsabilidad en la Comisión de Desarrollo Metropolitano.
La Fiesta
Después de la ceremonia, los novios y los invitados fueron trasladados a la Hacienda de San Agustín, en Atlixco, donde se llevó a cabo la fiesta. A pesar de que se corrió la invitación a la pareja presidencial, por el viaje a Chile del Presidente Enrique Peña Nieto no estuvieron presentes.
Pero quienes sí acudieron fueron el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruíz Esparza y el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida.
Otros invitados fueron gente del Distrito Federal y amigos de Rosario Robles Berlanga y amistades de los novios, de la nueva generación.
El menú de la cena fue ensalada y como platos fuertes se sirvió Solomillo y Pescado a la turca, bebidas y vinos nacionales, solo la champaña Viuda de Clicqot fue para los novios.