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Puebla, Puebla.- Se acerca el 6 de enero y con ello los “Reyes Magos” se encuentran en la disyuntiva de regalar o no los juguetes bélicos que muchas veces solicitan los pequeños en sus cartas.
Pero de acuerdo con los especialistas, obsequiar un arma, una pistola, una espada de juguete o un videojuego violento no es la mejor opción.
Según la psicoterapeuta Betzabé Vanani, muchas veces pensamos que ofrecerle a los pequeños juguetes que imitan armas les permitirá descargar la agresividad y asimilar realidades que ven o escuchan en la tele, pero esto no es cierto; si les damos armas, espadas, flechas como un recurso para jugar, de alguna manera estamos avalando la violencia y aceptando que “matar, destruir a otro” es una forma de resolver situaciones y conflictos.
Además, no favorecemos la descarga de tensión y el contacto de la agresión, no contribuimos en el aprendizaje de estas situaciones. Por el contrario, posibilitamos que se genere un aumento de violencia y de excitación.
“Un juguete bélico les da el acceso o les da esa noción mental de que la violencia está muy cerca de ellos, de que puede ser algo accesible y que ellos pueden tener o adquirir, obviamente es súper importante la orientación de los padres, que los padres estén siempre al pendiente de qué es lo que hacen sus hijos, de qué ven sus hijos y que les orienten a que no tengan conductas violentas, que sean seres humanos que generen relaciones saludables con otras personas”, dijo la especialista.
Por el contrario, un pasatiempo didáctico, jugar con plastilina, juegos corporales o de estrategia, hacer deportes, armar rompecabezas, armar modelos con bloques, les permite a los chicos sublimar la agresividad y les ayuda a descubrir cuál es la mejor posibilidad de resolver situaciones, de vencer, de competir sin destruir.
“Un juguete didáctico lo que promueve es que el niño utilice sus capacidades, que potencie su inteligencia, su habilidad de solución de problemas y evidentemente un juguete didáctico acompañado de unos padres que se interesan en que el niño aprenda, que desarrolle sus capacidades y que además lo estimula a desarrollarlas, pues evidentemente los están alentando a que se vuelvan personas que resuelven, personas respetuosas, adaptadas, eso es súper importante, un juguete didáctico hace que los niños se vuelvan personas adaptadas al entorno”, concluyó.