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Puebla, Puebla.- Personal del Sistema de Protección Civil Municipal y del Centro Regional del INAH realizaron un levantamiento de los daños sufridos a la pintura quemada del siglo XVIII y a los daños que sufrió la urna del Señor de las Maravillas en el templo de Santa Mónica, donde el lunes primero de enero a las 22:30 horas se registró un leve incendio.
Se levantaron los vestigios quemados y se hizo una evaluación detallada de los daños materiales que se registraron, sin que se tenga reporte de daños a la imagen del Cristo de las Maravillas, considerada la imagen más venerada de Puebla.
El delegado del INAH, Ariel Serrano Escudero hizo acto de presencia en la iglesia de Santa Mónica, donde hizo el compromiso de apoyar los trabajos de restauración que tendrán a su cargo especialistas en la materia. La oficina central del INAH ordenó iniciar a la brevedad posible los trabajos de restauración y se ordenó mantener protegida la imagen y los objetos que tuvieron daño.
Sin embargo no se suspenderá el culto ni las visitas a la santa imagen, pero quedó suspendida las ofrendas de veladoras, en tanto se realizan los trabajos, por lo que ayer el párroco de la Iglesia. Saturnino Valerio Fernández ordenó que para la visita al Señor de las Maravillas se tendrá que hacer en fila y de manera ordenada. Ayer la iglesia presentaba todavía un fuerte olor a quemado, pero no se canceló las visitas de los fervientes devotos debido a que mucha gente viene de otras entidades o del Distrito Federal.
El arqueólogo Eduardo Merlo acudió como perito del INAH para hacer la evaluación de los daños, reportó que el cuadro que se quemó fue una pintura al óleo de cinco por seis metros de altura y longitud, de pintor anónimo que se hizo en el siglo XVIII, que era una escena alegórica de la fundación del convento de Santa Mónica.
Tenía el cuadro a la Virgen de la Consolación en el centro y tenía pintadas a las monjas María de Almazán y los canónigos que hicieron posible la fundación del primer colegio de religiosas agustinas. Es un cuadro de la colección de la vida de Santa Mónica, el resto de los óleos se encuentran en el museo.
Reportó que la urna del Señor de las Maravillas se carbonizó del lado de derecho, la madera de pino, pero quedó intacta, por lo que no trascendió a la urna que por cierto tiene dos cristales que protegen la imagen que por cierto tampoco se estrellaron a pesar del calor.
La imagen milagrosa fue revisada con detenimiento por expertos y no hubo ningún daño material a pesar del calor que se acumulo en la urna, pero serán los restauradores los que hagan una segunda revisión al Cristo que fue tallado en el siglo XVII
Otros daño fue la afectación de un cuadro que mostraba la octava estación del Viacrucis, aunque esa era una obra del siglo XX, pero sin gran valos artístico.
Por otro lado, los técnicos del Sistema Municipal de Protección Civil estuvieron también para levantar el estudio técnico de las instalaciones. Quedó descartado que haya sido un corto circuito y se encontró que aunque se apagaron las veladoras que tenía la imagen, el calor se acumulo en un tubo que sirve como chimenea, por lo que el fuego broto en la puerta que conecta la escalera del campanario.
El dictamen de los daños y causa técnica será emitida esta semana por los peritos y habrá una mesa de trabajo con el INAH para determinar los trabajos de restauración y de las medidas de seguridad para adoptar en adelante.