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Puebla, México.- Este viernes, último de la cuaresma y previo a Semana Santa, es “Viernes de Dolores” o de “Pasión”. En México, desde la época de la Colonia, se tiene la tradición de montar altares en honor a la virgen María y como “compensación” por el dolor que sufrirá durante la pasión de su hijo.
Esta práctica conjuga diversos elementos llenos de colorido y significado.
El color morado que predomina representa en la liturgia católica el luto de esta temporada; los recipientes con agua, principalmente de colores, representan las lágrimas que la virgen derramó; las palmas, la gloria de Dios y de su hijo; las coronas, elaboradas con palma, expresan la glorificación de la virgen; las naranjas amargas evocan la amargura que sufrió María; el trigo germinado debe ser amarillo, ya que indica, además de fertilidad, que palidece ante el dolor de la virgen.
Los elementos deben colocarse en múltiplos de siete, en recuerdo de los siete dolores sufridos por la madre de Dios durante su vida:
En Puebla se podrán apreciar los altares en algunos espacios culturales como la Casa de la Cultura o el museo Amparo.
De acuerdo con el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla (CECAP), aunque esta es una celebración religiosa se busca preservar una tradición que poco a poco se ha ido perdiendo, ya que antes era común ver en la mayoría de las viviendas estos altares; sin embargo, actualmente solo en algunos puntos —como templos o espacios culturales— se montan.
Este viernes en la Casa de la Cultura, a partir de las 12:00 horas, se podrá visitar la exposición de altares instalados en los corredores inferiores del inmueble, en tanto que en el museo Amparo, de 10:00 a 18:00 horas, los días viernes y sábado.