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Puebla, Puebla.- Los resultados de la necropsia arrojaron que el pequeño Damián de Jesús González Romero, de cuatro meses de edad, murió a consecuencia de asfixia por broncoaspiración y que sí presentaba lesiones tales como moretones en la espalda y una fractura del cartílago de la nariz, producto de golpes que le propinó su madre, Susana Romero Juárez, de 20 años de edad.
Una vecina de la hoy detenida refirió que el sábado por la noche, escuchó que, en el domicilio de la 96 Poniente número 103, en la colonia Revolución Mexicana, el bebé lloraba y que su madre en lugar de calmarlo, le gritaba que se callara; instantes después se dio cuenta que el llanto del menor era como ahogado, hasta que dejó de hacerlo.
De los peritajes se ha determinado que Susana apretó a su hijo con ambas manos, desesperada porque no lo podía callar y además estaba bajo los efectos del PVC, de ahí que le produjera hematomas en la espalda.
Después de golpearlo porque no cesaba el llanto, lo golpeó en la cara, provocándole la fractura de nariz y finalmente lo acostó en la cama, pero lo puso bocabajo para que no se escuchara que seguía llorando.
Romero Juárez se quedó dormida por los efectos del solvente que había inhalado, y por ello no se percató que su menor hijo broncoaspiró, para cuando despertó, la criatura ya había fallecido.
Trascendió que en el transcurso de este martes, el Ministerio Público procederá en su contra por los delitos de homicidio imprudencial y violencia familiar, aunque la información no ha sido oficializada por la PGJ, toda vez que aún se está integrando la averiguación previa correspondiente.