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Acapulco, Guerrero.- El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, reconoció que la extorsión y el cobro de piso desplazó al cultivo de la droga, negarlo -dijo- sería tratar de tapar el sol con un dedo, sin embargo, se comprometió a redoblar la vigilancia con elementos del Ejército, la Marina y las policías Federal, Estatal y Municipal en la entidad.
El mandatario estatal reconoció que la delincuencia organizada hoy se dedica más a la extorsión, cobros de cuotas, así como a desapariciones forzadas entre comerciantes, empresarios y otros sectores económicos de la entidad.
Ante los habitantes del poblado de Ahuehuepan, en el municipio de Iguala, el mandatario estatal se comprometió a mejorar las condiciones de seguridad en la zona, cabe recordar que en ese lugar también se organizaron los ciudadanos como un grupo armado de autodefensa contra la inseguridad.
Ante cientos de guerrerenses, Aguirre Rivero dijo que si él llegara con el discurso político de que no existen las extorsiones, sería un gobernador que estaría mintiendo y reiteró que no se puede tapar el sol con un dedo; asimismo, dijo que de acuerdo con la información que tiene, hoy el delito principal en Guerrero ya no es la siembra de enervantes o el tráfico de drogas, el delito principal es la extorsión.
El aumento de este ilícito provoca que comerciantes y empresarios decidan cerrar sus negocios e incluso emigren a otros lugares para no pagar la cuota y evitar que sean asesinados.
Aclaró que “esos señores” -la delincuencia organizada- afectan el movimiento económico de guerrero. Se comprometió a mejorar las condiciones de seguridad en la región y evitar que más negocios cierren, dijo que se redoblará la presencia policíaca y militar en las localidades afectadas.
Finalmente, les pidió que confíen en sus autoridades y no hagan justicia por su propia mano, porque eso sería aplicar “la ley de la selva” y eso no se puede permitir, concluyó.