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Puebla, México.- Además de que el Gobierno no da subsidios ni apoyos a los productores de caña, en el Senado se busca aprobar una ley que imponga un nuevo impuesto a las refresqueras que endulcen sus bebidas con azúcar.
El contador general de la asociación de cañeros de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR), César Rodríguez Vergara, explicó que el gobierno de Felipe Calderón importó mucha azúcar lo que provocó que los productores nacionales acumularan toneladas durante todo el año pasado, las cuales no se han podido vender todavía.
Tampoco el Presupuesto de Egresos contempla recursos para la producción de caña y de azúcar. Puebla es uno de los 15 estados donde se cultiva la caña, y tiene también el ingenio con la mayor producción (el de Atencingo, que reúne aproximadamente a diez mil productores).
Rodríguez Vergara dijo que no le encuentra razón al impuesto el cual los golpea pues las refresqueras no están comprando azúcar sino otro tipo de edulcorantes, lo que genera un problema grave que golpea al sector, y en vez de que se estimule “se agrava con un impuesto” –cabe destacar que en el país no se produce fructuosa, sólo en Estados Unidos–.
De 2012 a 2013 el precio del costal de azúcar paso de 600 y 700 pesos hasta 300 pesos, por lo que los productores de la asociación de cañeros de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR), quienes llevan vigilando la compra-venta mediante un proceso aduanal desde hace una década, instalaron vigilancia junto con integrantes de la Comisión Nacional Campesina (CNC), para evitar que el azúcar sea vendida por menos de 400 pesos.
Este control aduanal establecido a nivel nacional en un acuerdo desde el 16 de enero de 2013, no tiene una fecha para ser retirado; todo depende de que el azúcar se venda a los límites que ellos definieron.