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Puebla.- Desde el mes de enero la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) tiene una investigación sobre el caso de Olintla, donde el Grupo Empresarial México pretende construir una planta hidroeléctrica a la que un grupo de habitantes se opone.
Para Raúl Plascencia Villanueva, presidente de la CNDH, resulta primordial que las autoridades respeten los derechos de los pueblos indígenas y expliquen los proyectos que tengan antes de llevarlos a cabo.
En su visita a Puebla dijo que desde que se presentaron los hechos en la población de Ignacio Zaragoza —días después de que los desacuerdos entre los que están a favor y los que se oponen a la instalación de la hidroeléctrica— llegaron a su punto más álgido, miembros del Frente Cívico Olinteco, grupo a favor de la obra, retuvieron a los activistas que rechazan el proyecto.
Hasta ahora se tiene conocimiento de que ni el Grupo México ni las autoridades municipales, federales o del estado realizaron alguna consulta en su intención de construir una hidroeléctrica en Olintla, por lo que se podría emitir una recomendación.
“Cuando no son tomados en cuenta los habitantes y no se respeta los recursos naturales, pueden desatarse conflictos sociales, como sucedió en La Parota, Guerrero”, señaló.
Plascencia Villanueva dijo que no se pueden silenciar las voces de Olintla u otros lugares que exigen ser tomados en cuenta, al revelar que en el país hay otras quejas similares (San Luis Potosí y Coahuila), lo que revela la conveniencia de consultar siempre a las comunidades y que las autoridades estén obligadas a comunicarse con la gente.
Migración
El presidente de la CNDH expresó que todavía es muy pronto para saber si el nuevo director del Instituto Nacional de Migración (INM), Ardelio Vargas Fosado, cambiará al personal en los puntos donde mayor número de quejas que se han presentado en años anteriores, pero dijo tener confianza en que haya una nueva forma de atender el paso de los migrantes.