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Puebla, México.- En el cruce de la avenida 15 de Mayo con Esteban de Antuñano se localiza un terreno con una construcción poco usual: una especie de panal blanco de más de dos metros con un orificio en la parte superior.
Ese es el lugar donde estará el tercer café Yaguar –el primero está casi llegando a la caseta de la autopista a Atlixco y el otro en Querétaro–, idea de su dueño Federico H., especialista en arquitectura ecológica.
La construcción del nuevo café, que abrirá sus puertas en abril de este año, apenas tienen una cadena de cemento y ladrillo para “amarrar”, lo demás está hecho de adobe.
A un lado del panal donde estará el café, la pared rectangular del fondo se aplanó y se le harán acabados de mosaico naturales, en un taller que se ofrecerá en ese mismo lugar.
El panal, la parte que más llama la atención, está hecho de pequeños sacos rellenos de barro con cal y unidos con alambre de púas. Después se le hará un acabado de barro con paja picada para que quede parejo.
Toda la cimentación del lugar es de piedra. Las construcciones son de tierra y barro porque, explica Federico, respiran.
“Todo ser vivo respira. Las construcciones normales hechas de cemento no respiran, no son naturales.”
El café Yaguar vende productos orgánicos y saludables, busca que su estructura administrativa sea lo más horizontal posible y se basa en un comercio justo. También está ligado a la Granja Tequio, en Atlixco, donde se ofrecen frecuentemente cursos de desarrollo sustentable, permacultura, siembra y talleres de arquitectura ecológica.